El silencio de una noche solo basta para estar,con quien más amas.
En el cielo brillan las estrellas.
Luz de estrellas.
El aire fresco de una noche silenciosa.
Veo una estrella; y a esa la que brilla más le pondré tu nombre.
El murmullo de tus besos que acarician mis labios; que acarician mi alma.
Me hace feliz.
El horizonte ve tan grande, tan grande; tan grande como mi amor lo está por ti.
Únicamente nosotros dos.
Y de los dos un amor. Esplendoroso y cálido amor.
Nos acompaña la luna; indiscreta testigo de una noche romántica.
El pétalo suave de una flor, se compara a la suave piel de tus mejillas.
Y el silencio reina esta noche tan clara, un cielo tan claro; tan claro mi amor lo está por ti.
Y las estrellas brillarán para iluminar este amor, que se riega con caricias y besos,
para que crezca tan grande como mil universos.
Tu y yo,
solamente los dos.
Nos acompañan la luna.
Nos acompañan las estrellas.
Un inmenso cielo lleno de estrellas,
y un inmenso amor lleno de cariño.
Y esta noche llena de perfumes y suaves aromas a hierbas nocturnas,
se escribe en mi mente y para siempre este amor.
El silencio de esta noche de verano,
solo es para estar contigo
Y edificar este amor que llevaremos para siempre grabados
en nuestros corazones…
En mi corazón.
Los Hilos del Tiempo
Espacio libre, donde plasmo lineas sencillas para quien se interese leer algo relajado y simple.
viernes, 28 de febrero de 2020
sábado, 8 de marzo de 2014
viernes, 18 de octubre de 2013
Nocturno De Verano
El silencio de una noche solo basta para estar… con quien más amas.
En el cielo solo brillan las estrellas.
Luz de estrellas…
El aire fresco de una noche silenciosa.
Miro una estrella, y a esa la que brilla más, le pondré tu nombre.
El mormullo de tus besos que acarician mis labios… que acarician mi alma.
Me hace feliz.
El horizonte ve tan grande, tan grande, tan grande como mi amor lo está por ti.
Únicamente los dos.
Y de los dos… un amor. Esplendoroso y armonioso amor.
Nos acompaña la luna, indiscreta testigo de una noche romántica.
El suave pétalo de una flor, casi se compara a la que es más suave…
La piel de tus mejillas.
Y el silencio de una noche tan clara, el cielo tan claro, tan claro está, como mi amor lo esta por ti.
Y las estrellas brillan y brillarán para iluminar… para iluminar a este amor, que se riega
Con caricias y besos, para que crezca tan grande como mil universos.
Tu y yo… solamente los dos.
Nos acompañan la luna.
Nos acompañan las estrellas.
Un inmenso cielo lleno de estrellas, y un inmenso amor lleno de cariño.
Y esta noche, llena de perfumes y suaves aromas a hierbas nocturnas, se escribe en mi mente para siempre este amor.
El silencio de esta noche tan especial de verano, solo basta para estar contigo
Y edificar este amor que llevaremos para siempre grabados en nuestros corazones…
En mi corazón.
(Luis Cházary)
En el cielo solo brillan las estrellas.
Luz de estrellas…
El aire fresco de una noche silenciosa.
Miro una estrella, y a esa la que brilla más, le pondré tu nombre.
El mormullo de tus besos que acarician mis labios… que acarician mi alma.
Me hace feliz.
El horizonte ve tan grande, tan grande, tan grande como mi amor lo está por ti.
Únicamente los dos.
Y de los dos… un amor. Esplendoroso y armonioso amor.
Nos acompaña la luna, indiscreta testigo de una noche romántica.
El suave pétalo de una flor, casi se compara a la que es más suave…
La piel de tus mejillas.
Y el silencio de una noche tan clara, el cielo tan claro, tan claro está, como mi amor lo esta por ti.
Y las estrellas brillan y brillarán para iluminar… para iluminar a este amor, que se riega
Con caricias y besos, para que crezca tan grande como mil universos.
Tu y yo… solamente los dos.
Nos acompañan la luna.
Nos acompañan las estrellas.
Un inmenso cielo lleno de estrellas, y un inmenso amor lleno de cariño.
Y esta noche, llena de perfumes y suaves aromas a hierbas nocturnas, se escribe en mi mente para siempre este amor.
El silencio de esta noche tan especial de verano, solo basta para estar contigo
Y edificar este amor que llevaremos para siempre grabados en nuestros corazones…
En mi corazón.
(Luis Cházary)
jueves, 4 de agosto de 2011
sábado, 16 de julio de 2011
Pianista
El eterno romance
Que vive un pianista,
con palabras habla con el corazón.
Un hombre con el corazón cargado de ilusión, de dulce melancolía, de nostalgias repentinas, de horas de ensueño; que vaga por los parques buscando una inspiración... un amor de nadie.
Camina con un corazón listo para amar, a una mujer que lo haga soñar; pero lo que encuentra es un vacío en el aire, fríamente acariciando su corazón.
Solo, se ve sentado con una princesa y se refleja en el espejo un dulce anhelo que le arranca un deseo, y se imagina que la esta enamorando; como lo hace aquel caballero, que se inspira con solo ver, para ensalzar al alma de cariño con una dulce melodía.
Su espíritu romántico, hace referencia al amor que en el alma va sonando; porque una mujer ya lo hizo soñar; ahora sus manos traducen palabras mágicas que salen de su corazón; esa armonía romántica en “E mayor”.
De su mente ya sale una historia de amor que lo explica con el corazón. Se da cuenta que está en un edén de cariño que lo envuelve a él, a su piano y la reina que gobierna su corazón.
Y a ella le engalana esas horas con su melodía, se motiva más porque está ella; esos momentos que no se comparan con su realidad; su melodía es alegre, pero con un sabor dulce a tristeza.
Casi al final de su melodía despierta, y se da cuenta de su realidad, que él nació para tocarle al amor... pero no a su amor.
En una noche, con el corazón romántico, sueña con el romance; con su dulce princesa, con su anhelo.
El atardecer funde su imagen suavemente; él y su piano.
martes, 28 de junio de 2011
El tiempo y su regreso (El reencuentro por enésima vez)
Y fue el encuentro, y la historia después de un ayer.
El tiempo perdido; que floreció en un destierro, en la profundidad del ocaso de mi deseo. De mi alma empeñada a un espejismo.
Y un letargo de momento me embargo,
ganando terreno a cada segundo.
Una maravillosa historia que yacía muerta,
que el reencuentro resucito en un soplo. Dando el preámbulo a una primavera que se inicio en el equinoccio de un segundo, abriendo las cortinas a un paisaje paradisiaco, con sus bellos campos floridos, de verdes pastos frescos, que le acariciaban vientos suaves de un pasado lleno de inviernos; vagando como aves sin rumbo, sin destino.
Un delicioso de momento pude paladear, del
jugo y néctar de unos labios mojados de sonrisa,
me deleitaron como manjares para reyes, probando un sazón que no existía.
La penumbra no era, pues ya había sido; pues la luz de tu belleza resplandecía en aquel lugar.
Se deshilaron los momentos entre los dos, gota a gota cayendo las anécdotas perdidas por la memoria; Que solo tu y yo las conocíamos.
Y un suave beso de despedida, se deslizaba en mis mejillas que eran sedientas de ti, que añoraron siempre vivir así; y esa caricia que se acercaba como las nubes de verano en un día esplendoroso.
Al unisonó de tus cabellos, perfume y belleza, aconteció el desenlace de todas mis historias erigidas en tu honor .
Después de tres lustros, desperté del ensueño en que vivía, que me hipnotizaba que hundía a mi alama en la perplejidad de tu entera hermosura, que me engañaba tan maravillosa quimera, que me ilusionaba, en una historia tan irreal de amor inconclusa; pero con un sentimiento que en ti se desbocaba, como furioso río con todo su poder torrencial, o como la lluvia en el mar, que con sus gotas se consumía de los años en que te conocí, se perdieron en el tiempo con un amor Que viví, que soñé, con un regreso, como doncella elegida para un caballero.
(Ricardo Sánchez)
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